Úbeda
La ciudad de Úbeda goza de una situación privilegiada en el centro de la provincia de Jaén, a 56 km de la capital, lo que la convierte en encrucijada de las carreteras que conducen a Madrid, Córdoba, Granada y Albacete, siendo cabecera de comarca de una rica zona olivarera. Extendida sobre la loma, entre el Valle del Guadalquivir al sur y al norte el Valle del Guadalimar, enmarcada en la lejanía por las Sierras de Cazorla y Segura, es Úbeda esplendida, cortesana y exquisita, de un Renacimiento fastuoso de piedra y bronce. Fué en el s. XVI, durante los reinados de Carlos I y Felipe II, cuando Úbeda alcanza su máxima pujanza: hombres de Úbeda ocupan puestos decisivos en el gobierno del imperio; surge la Úbeda del Renacimiento, erguida de torres y palacios, énfasis de la piedra tallada, cuna de nobles y academia de artistas, se admira sobre todo la profusión de un renacimiento comparable al más fastuoso de Italia.
Baeza
En el centro geográfico de la provincia de Jaén, a 48 km de la capital, se alza la ciudad de Baeza, en la margen derecha del río Guadalquivir, sobre una colina de suaves pendientes, poblada de cereal y olivo. Visitar Baeza es trasladarse en el tiempo, hacer un viaje varios siglos atrás, su estructura urbana, sus palacios, sus iglesias, sus plazas…
Baeza entera es un espléndido conjunto monumental de calles silenciosas y piedras doradas, donde el arte y la historia han dejado las más bellas muestras. Todas las culturas han dejado su huella en Baeza: la ibérica, la romana, la visigótica, la musulmana. Es en el s. XVI y, a lo largo del XVII, la época del esplendor de Baeza, manifiesta en el auge de su población, en el de su economía, con frecuentes excedentes en cuanto a producción agrícola, ganadera e industrial y en el de su cultura, de lo que es testimonio la creación de la Universidad Baezana y la mayoría de sus monumentos civiles y religiosos.