El parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, es el mayor espacio protegido de España, y uno de los mayores de Europa, es un núcleo de montañas espectaculares, que sirve de corredor ecológico entre la Sierra Morena Oriental y la Cordillera Bética. Nacedero del Guadalquivir y del Segura. Con una extensión de 214.300 hectáreas y 23 municipios, limita al Norte y Este con la provincia de Albacete, y al Sureste con la de Granada.
En 1983 recibió la catalogación de Reserva de la Biosfera por la Unesco, en 1986 La Junta de Andalucía lo declaró Parque Natural y en 1988 recibió, de la Comunidad Económica Europea, la calificación de Zona de Especial protección para las Aves (ZEPA).
En estas Sierras se encuentra la mayor extensión boscosa de pinares de toda España, con representación de cuatro de las seis especies ibéricas, destacando el pino salgareño en las zonas medias altas y a la que pertenecen los árboles más viejos de España, algunos superando los mil años de edad. Destacan asimismo los acebuches milenarios del Cortijo de los Vilares en el término municipal de la Iruela, merece una mención el olivo milenario de Fuentebuena, dentro del Parque y en el término municipal de Arroyo del Ojanco.
Hasta los 900 m de altitud se encuentran bosques de pino carrasco acompañado por madroños y lentisco; subiendo la altitud, bosques de encinas, quejigos, importantes zonas de pino rodeno. En las zonas más húmedas podemos ver tejos milenarios y ejemplares de acebos.
En los márgenes de los ríos aparecen fresnos, sauces, chopos, así como juncos y eneas, donde se cobijan aves acuáticas y pequeños mamíferos.
Durante muchos siglos sus bosques sufrieron la explotación maderera para construir la flota de la Armada Invencible y mantener la demanda de la industria naval durante el reinado de los Reyes Católicos, Carlos V y Felipe II. Durante años, ingentes cantidades de troncos navegaron por los ríos Guadalquivir, Segura y Guadalimar para emplearse en la construcción de edificios públicos o nutrir a la armada real en los arsenales de Cartagena, Cádiz o Sevilla.
El Parque Natural encierra una de las floras más ricas de toda la cuenca mediterránea, con más de 1300 especies catalogadas, 24 de ellas son endémicas de esta zona, como la violeta de Cazorla (viola cazorlensis), la singular planta carnívora (Pinguicula vallisneriifolia), el Geranium cazorlense o la Aquilegia pyrenaica subsp. cazorlensis, también destaca la Rivasmartinezia cazorlana, especie vegetal única en el mundo.
La fauna es rica y variada, destacando: ciervos, cabras montesas, zorro y jabalíes; gamos y muflones -estas, dos últimas especies fueron introducidas con fines cinegéticos. Entre las aves destacan el buitre leonado, el águila real, el quebrantahuesos-, el alimoche, entre los reptiles la lagartija de valverde, timón nevadensis y la víbora hocicuda; debido a la actividad cinegética, especies como el lobo, el oso, el corzo, lince o el buitre negro, prácticamente se han extinguido.